Ecos de un Jazz Temprano: Una noche de cultura musical en el CAI

Ecos de un Jazz Temprano: Una noche de cultura musical en el CAI

Reviví esta experiencia musical

El pasado sábado 16 de mayo, la sede histórica del Centro Argentino de Ingenieros se transformó en un espacio de encuentro cultural donde resonaron los sonidos que dieron origen al jazz, el ragtime y el blues. Con más de 80 asistentes en el Hall, Ecos de un Jazz Temprano fue una experiencia que conectó arquitectura, historia y música en un mismo latido.

El Edificio que nos Alberga

Antes de que sonaran las primeras notas, el Ing. Horacio Salgado, a cargo de la Gerencia del CAI, abrió la velada con palabras que anclaron el evento en nuestra historia institucional. Salgado remontó a los presentes a 1906, año en que este edificio fue construido por el arquitecto Alejandro Christophersen, quien también dejó su impronta en obras emblemáticas de Buenos Aires como el Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, el Café Tortoni y el Palacio Anchorena (hoy sede ceremonial del Ministerio de Relaciones Exteriores).

Este espacio que hoy nos alberga fue residencia privada, y llegó a manos del Centro Nacional de Ingenieros el 2 de junio de 1931, a través de un remate público. En 1935, por Decreto Nacional, pasó a ser Centro Argentino de Ingenieros, nombre que llevamos con orgullo hasta hoy. Cada rincón de este hall, con su arquitectura de época, se convirtió en testigo de esa noche: un edificio que durante casi un siglo ha albergado el conocimiento, ahora recibía el arte.

Ezequiel Pallejá: Ingeniero y Músico

El Ing. Ezequiel Pallejá, Socio Honorario del CAI y referente indiscutible de la geodesia argentina, fue quien tomó asiento al piano. Su carrera profesional lo ha posicionado como una figura clave en la disciplina, pero esa noche mostró otra faceta: la de un músico sensible, capaz de transportar a la audiencia por los sonidos primigenios del jazz norteamericano. Junto a Nina Briasco, quien con su voz cálida y expresiva interpretó los spirituals, los blues y las melodías de la comedia musical, Pallejá tejió un diálogo sonoro que funcionó como viaje en el tiempo.

Una Sala Llena, Un Espacio Vivo

La química entre ambos artistas fue palpable. Más de 80 personas se congregaron en el Hall, en un silencio respetuoso que solo se rompía con los aplausos entre cada pieza. Desde los ritmos sincopados del ragtime hasta la melancolía de los spirituals, pasando por la nostalgia de las bandas sonoras de cine mudo, cada nota encontró su lugar en esa noche.

Lo que hizo especial a Ecos de un Jazz Temprano fue entender que la música no es solo sonido: es contexto, es historia, es una conversación entre épocas. Y hacerlo en este edificio, bajo el techo que ha visto nacer y crecer la institución de los ingenieros argentinos, le dio una dimensión que trascendió lo puramente artístico.

Agradecemos a Ezequiel Pallejá y Nina Briasco por recordarnos que en el CAI, la ingeniería y la cultura danzan juntas. 🎹

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