Ingeniería, formación y emprendedurismo, el recorrido de Gonzalo Becker tras el PPI 2025

Ingeniería, formación y emprendedurismo, el recorrido de Gonzalo Becker tras el PPI 2025

En el marco del Premio Pre-Ingeniería 2025, conversamos con Gonzalo Agustín Becker, quien obtuvo una Mención Especial por su trabajo “Diseño computacional de antenas de guía de onda ranurada”, un aporte destacado al desarrollo de modelos teóricos avanzados en el campo de las telecomunicaciones. Como parte del reconocimiento, Gonzalo accedió a una instancia de formación a través de Stanford Online y actualmente se encuentra dando sus primeros pasos en la creación de una start-up tecnológica orientada al desarrollo de hardware para acelerar aplicaciones de Inteligencia Artificial. En esta entrevista, comparte su recorrido académico, los aprendizajes adquiridos y su mirada sobre el vínculo entre la ingeniería, la innovación y el ecosistema emprendedor.

 

  1. Para comenzar, ¿podrías contarnos brevemente quién sos y cómo fue tu recorrido académico hasta llegar al proyecto por el que recibiste la Mención Especial en el Premio Pre-Ingeniería del CAI 2025?

Soy Gonzalo Becker, ingeniero electrónico de la UBA (Argentina) y de IMT Atlantique (Francia). Mi camino en la ingeniería empezó muy temprano: desde chico participé en Olimpíadas de Matemática, tanto nacionales como internacionales, y fui premiado en varias oportunidades.

Durante la carrera, mi desempeño académico (promedio en el top 3%) me permitió acceder a una beca de la Fundación Mines-Télécom para estudiar en Francia. Allí me enfoqué en sensores e Inteligencia Artificial, lo que me abrió la puerta a pasantías en temas de alta actualidad, como sistemas de radar e IA molecular aplicada al descubrimiento de nuevos materiales.

A partir de esas experiencias definí el tema de mi tesis, titulada “Diseño Computacional de Antenas de Guía de Onda Ranurada”. Por ese trabajo recibí una Mención Especial en el Premio Pre-Ingeniería del CAI 2025.

 

  1. Tu trabajo sobre diseño computacional de antenas introdujo un modelo teórico novedoso en el estado del arte. ¿Qué problema concreto buscaba resolver y por qué considerás que es un aporte relevante para la ingeniería actual?

En este trabajo desarrollé el marco teórico que permite explotar, a nivel computacional, una nueva topología de antenas de guía de onda ranurada. En particular, resolví matemáticamente el sistema asociado a ranuras dispuestas de manera irregular, también conocidas como “no resonantes”. Esto habilita flujos de diseño más rápidos y con mejores resultados, ajustados a las especificaciones deseadas.

Para demostrar el método, utilicé un algoritmo genético que permitió optimizar el diseño de una de estas antenas en pocas horas, algo que con un flujo clásico habría llevado días o incluso semanas. La posibilidad de resolver configuraciones con ranuras no resonantes y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de simulaciones electromagnéticas costosas representa una ventaja concreta para diseñadores de RF.

 

  1. Tu recorrido combina investigación académica, formación internacional y ahora un proyecto emprendedor. ¿Cómo vivís ese pasaje de la universidad al desarrollo de soluciones tecnológicas concretas y qué desafíos encontraste en ese proceso?

Vivo este pasaje de una manera natural y fluida. Creo que se debe a cómo encaré cada proyecto durante mis estudios y experiencias laborales siempre los tomé como propios y busqué alcanzar el mejor resultado posible. En ese sentido, el conjunto de habilidades adquiridas en estos años es clave para lo que hago hoy. 

Dicho esto, desarrollar soluciones nuevas exige más rigor y, sobre todo, mayor tolerancia a la frustración. Ese es un desafío real, porque cuando se hace investigación nunca se sabe con certeza cuándo se va a alcanzar un resultado satisfactorio. Aun así, disfruto mucho este camino emprendedor: todos los días aprendo algo nuevo, haya o no avances. 

 

  1. Como parte del reconocimiento recibido, realizaste el curso “Mastering Product Management: Building Your Strategy” a través de Stanford Online. ¿Qué aprendizajes te resultaron más valiosos y de qué manera los estás aplicando actualmente en el desarrollo de tu emprendimiento tecnológico?

Lo más valioso del curso fue entender, de manera estructurada, los distintos componentes de la gestión de un producto, un proyecto y un equipo. Aprender sobre el ciclo de vida de un producto y sobre cómo coordinar un equipo alrededor de una misión y una visión claras es algo que hoy me resulta muy útil en el camino emprendedor.

También me ayudó a pensar con más precisión cómo diferenciar el emprendimiento frente a alternativas similares, y cómo construir competitividad desde la estrategia, no solo desde lo técnico.

 

  1. ¿Recomendarías a tus colegas y amigos tomar los cursos de Stanford Online?

Sí, recomendaría los cursos de Product Management, especialmente para quienes, además de un rol técnico, estén interesados en asumir responsabilidades de gestión y planificación en el futuro.

 

  1. Actualmente estás dando los primeros pasos en la creación de una start-up enfocada en hardware para acelerar la Inteligencia Artificial. ¿Cómo surge esta iniciativa y cuál es la visión que tienen como equipo?

Este proyecto surge a partir del contacto entre cuatro ingenieros electrónicos de la UBA, todos con doble diploma en Francia y una formación sólida en Inteligencia Artificial. Tras conversar en varias oportunidades sobre la posibilidad de emprender, definimos que este era un buen momento para hacerlo, en una etapa todavía temprana de nuestras vidas y carreras.

 

  1. Desde tu experiencia, ¿qué rol cumplen hoy la formación continua y los espacios institucionales como el CAI en el desarrollo de proyectos innovadores y emprendedores de base tecnológica?

El CAI cumple un rol central en el desarrollo de nuevas tecnologías, porque brinda apoyo, seguimiento y herramientas a quienes deciden emprender desafíos ambiciosos en el plano tecnológico. Esto es importante tanto para las instituciones involucradas como para la Argentina a nivel de interés nacional. Retener talento y crear condiciones para que ese talento pueda transformar ideas en tecnología concreta puede generar un impacto muy positivo para la sociedad en su conjunto.

 

  1. Para cerrar, ¿qué consejo le darías a estudiantes o jóvenes ingenieros que están desarrollando proyectos académicos y sueñan con transformarlos en soluciones reales o emprendimientos tecnológicos?

Mi consejo es no tener miedo y ser perseverante. La disciplina es clave para alcanzar objetivos cuando se trabaja en problemas tecnológicos. A veces parece que uno nunca va a llegar al resultado buscado, hasta que un día, después de pensar un problema durante meses, aparece una solución que lo cambia todo. Lo importante es sostener la resiliencia para llegar a ese momento.

Gonzalo Becker, ingeniero electrónico de la UBA y de IMT Atlantique (Francia)