Resurrección genética y compañeros de IA: el futuro que advierte el MIT

Resurrección genética y compañeros de IA: el futuro que advierte el MIT

Como es habitual cada año, el MIT Technology Review publicó sus predicciones sobre cuáles son las 10 tecnologías revolucionarias de 2026. Las tecnologías pueden agruparse en tres grandes ejes temáticos: IA, energía y biología.

A continuación, el listado de tecnologías escogidas de este año

  • Centros de datos de IA a hiperescala
  • Baterías de iones de sodio
  • Bebés modificados genéticamente
  • Interpretación mecanicista
  • Energía nuclear de próxima generación
  • Evaluación de embriones
  • Compañeros de IA
  • Resurrección genética
  • Codificación generativa
  • Estaciones espaciales comerciales

Para los desprevenidos, la publicación es propiedad del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y fue fundada en 1899, lo que la transforma en la revista sobre tecnología más antigua del mundo.

Es interesante la comparación con la misma elección de 2025, donde se perciben continuidades en los temas, aunque con aproximaciones diferentes. Veamos.

Las 10 tecnologías revolucionarias de cada año

2025 2026
Modelos de lenguaje pequeños

Los grandes modelos de lenguaje desataron el poder de la IA. Ahora se debe hacer más con menos.

Centros de datos de IA a hiperescala

Este tipo de data center impulsan modelos de IA con una arquitectura revolucionaria, a un costo energético asombroso.

Observatorio Vera C. Rubin

La enorme cámara digital del telescopio fue construida para tomar muchas fotos, en rápida sucesión, durante un período de tiempo muy prolongado.

Baterías de iones de sodio

Una alternativa más económica, segura y abundante al litio finalmente se abre camino en los automóviles y en la red eléctrica. (3 a 5 años)

Medicamentos de acción prolongada para la prevención del VIH

Un nuevo fármaco es sumamente eficaz para proteger a las personas de la infección por VIH y solo necesita inyectarse dos veces al año. (1 a 3 años)

Bebés modificados genéticamente

El bebé KJ fue el primero en recibir un tratamiento de edición genética personalizado. Es posible que en los próximos años se aprueben medicamentos personalizados para otros bebés (de 3 a 5 años).

Búsqueda mediante IA generativa

La IA generativa está revolucionando la búsqueda en internet y ayuda a encontrar cosas en nuestros teléfonos.

Interpretación mecanicista

Nuevas técnicas están permitiendo a los investigadores vislumbrar el funcionamiento interno de modelos de IA.

Remedios para los eructos del ganado

Llegan al mercado aditivos que reducen sustancialmente una de las mayores fuentes de emisiones agrícolas.

Energía nuclear de próxima generación

Los nuevos reactores utilizan materiales innovadores y diseños compactos para hacer que la energía nuclear sea más segura y económica. (3 a 5 años)

Combustible para aviones más limpio

Los combustibles alternativos fabricados a partir de residuos industriales o dióxido de carbono podrían reducir drásticamente las emisiones de la aviación.

Evaluación de embriones

Las pruebas genéticas son más sofisticadas y accesibles que nunca, y ahora se venden como una forma de permitir que los padres elijan los mejores rasgos de su futuro bebé.

Robots de aprendizaje rápido

Los avances en IA han hecho que entrenar robots para realizar nuevas tareas sea más rápido que nunca.

Compañeros de IA

Las personas están entablando relaciones íntimas con chatbots. Si bien esto es seguro para algunos, es peligroso para otros.

Terapias con células madre que funcionan

Estas poderosas células podrían, después de todo, curar enfermedades. (5 años)

Resurrección genética

Así es como el ADN extinto podría ayudarnos en el presente y en el futuro.

Robotaxis

Los coches sin conductor que se solicitan vía app se extienden a más ciudades.

Codificación generativa

Las herramientas de codificación de IA están cambiando la forma en que producimos software, y la industria las está adoptando, quizás a costa de los puestos de trabajo de programador junior.

Acero verde

La primera planta siderúrgica a escala industrial del mundo que prácticamente no emitirá dióxido de carbono está en construcción en Suecia. (1 año)

Estaciones espaciales comerciales

El primer puesto de avanzada orbital comercial está programado para lanzarse en mayo.

Fuente: MIT Technology Review

¿Nuevo paradigma en IA?

La evolución de la IA entre estos dos años muestra una tensión entre la optimización algorítmica y la fuerza bruta de la infraestructura física. En 2025, la industria parecía buscar la mesura tras la explosión inicial de la IA generativa. La atención se centró en los modelos de lenguaje pequeños (SLM), impulsados por la necesidad de “hacer más con menos”. Estos modelos demostraron que, para tareas específicas, podían igualar o superar a sus contrapartes gigantes, siendo más rápidos de entrenar y gastando mucha menos energía y recursos computacionales. Esta búsqueda de integración eficiente también se reflejó en la búsqueda con IA generativa, que comenzó a ofrecer respuestas concisas directamente en los dispositivos, lo cual alteró radicalmente la forma en que los usuarios acceden a la información en internet.

Sin embargo, el panorama de 2026 revela que la demanda de capacidad masiva nunca se detuvo, sino que se materializó en el mundo físico. La respuesta a esta demanda son los centros de datos de IA a hiperescala, supercomputadoras masivas diseñadas para entrenar modelos a una escala asombrosa. Esta infraestructura representa un giro drástico respecto a la eficiencia energética de 2025: estas instalaciones pueden devorar más de un gigavatio de electricidad y dependen en gran medida de combustibles fósiles, lo que genera tensiones con las comunidades locales por el consumo de recursos.

Además, a medida que la IA profundizó su arraigo social en 2026 —con escritura de código de manera autónoma (Codificación generativa) y generando relaciones con los usuarios (Compañeros de IA) — surgió una necesidad crítica de entender su funcionamiento. Mientras que en 2025 nos enfocábamos en usar la IA para organizar búsquedas de internet, en 2026 el enfoque viró hacia la interpretabilidad mecanicista, un intento urgente por mirar bajo la superficie de redes neuronales indescifrables para mitigar alucinaciones y comportamientos potencialmente peligrosos.

Transición energética

Las estrategias para enfrentar la crisis climática y energética también sufrieron un giro analítico, al pasar de soluciones focalizadas a cambios estructurales en la red base.

El año 2025 se caracterizó por atacar las fuentes de emisiones más difíciles de descarbonizar en industrias tradicionales. Se destacaron el acero verde, que busca eliminar el uso de carbón en favor del hidrógeno producido con energía renovable; el combustible de aviación más limpio derivado de residuos e incluso CO2; y los innovadores remedios para los eructos del ganado, aditivos alimentarios diseñados para inhibir la producción de metano en el sistema digestivo de los animales.

Para 2026, la conversación energética se vio forzada a cambiar de escala. El enfoque se desplazó hacia la modernización de la red eléctrica fundamental. La energía nuclear de próxima generación, con reactores más pequeños y nuevos refrigerantes, busca proveer una fuente de energía constante y libre de carbono a gran escala.

En el ámbito del almacenamiento, las baterías de ion-sodio emergieron como una alternativa económica y abundante al litio, para resolver el desafío histórico de almacenar la energía intermitente generada por fuentes solares y eólicas directamente en la red.

La frontera biológica

El contraste en el sector biotecnológico marca la transición de la medicina restaurativa a la ingeniería genética predictiva.

En 2025, las terapias con células madre avanzaron hacia curas funcionales, con pacientes epilépticos con reducción de convulsiones mediante neuronas cultivadas en laboratorio, y a personas con diabetes tipo 1 producir su propia insulina. Paralelamente, se anunció un medicamento inyectable de acción prolongada para la prevención del VIH que demostró ser 100% efectivo administrándose solo dos veces al año, un avance monumental para la salud pública global.

En 2026, la ciencia dio un paso más profundo y cruzó la línea hacia la alteración de los componentes básicos de la vida humana y animal. La edición de genes permitió el primer tratamiento verdaderamente personalizado al cambiar unidades individuales de ADN para corregir “errores ortográficos” genéticos en un bebé nacido con un trastorno raro. A un nivel más sistémico y controversial, la evaluación de embriones comenzó a comercializarse para que los padres evalúen las probabilidades estadísticas de que su futuro hijo desarrolle no solo enfermedades, sino rasgos específicos como la estatura o la inteligencia.

Estas capacidades de manipular el ADN se extendieron a través del tiempo con la resurrección genética, al mover secuencias de especies antiguas o extintas hacia el presente para buscar curas médicas o salvar especies en peligro.