Reseña histórica

Registro de datos históricos sobre la Biblioteca Luis A. Huergo, desde su fundación.

Biblioteca del Centro Argentino de Ingenieros

Según figura en el acta de Fundación del Centro Nacional de Ingenieros, la organización de la Biblioteca del “Centro Nacional de Ingenieros y Arquitectos”, nace el 8 de marzo de 1895, estableciéndose en su apartado 9 que es el propósito de constitución del Centro “fomentar la creación de una Biblioteca, por donación voluntaria y por compra”, propósito establecido también en el inciso C del artículo 2 de los estatutos

En un volumen titulado “Catálogo de la Biblioteca” [CNI, 1935], puede leerse que la Biblioteca del CNI “ha estado a cargo de los bibliotecarios que se han sucedido desde su fundación, quienes desinteresadamente han contribuido con su esfuerzo, para la ordenación y conservación del material bibliográfico”. En aquel entonces fueron los socios ingenieros los que tomaron la responsabilidad de atender la Biblioteca. El cargo fue “electivo” hasta el año 1911 en que comenzó a ser designado por la Comisión Directiva. El primer bibliotecario, elegido en votación por 6 colegas, fue el Ing. Benito J. Mallol, (1895-1897). Lo siguieron en su cargo los Ings. Manuel A. Vila, Dr. Claro Cornelio, Enrique Butty, Aniceto Bosisio, Juan L. Albertoni, Guillermo Bond, Santiago Podestá, Fermín Urrutia, Máximo Fischer, Alfredo Galmarini, Leonidas Barrancos, Carlos A. Volpi, Carlos Cascardi, Arturo Barzi, Carlos Posadas, Jorge Valiente Noalles y Antonio Castro [Ing. La Ingeniería, 2008]. Desde 1911 la Comisión Directiva designó sucesivamente a los ingenieros Ricardo Duffy, Enrique Butty, Aniceto J. Bosisio, Juan L. Albertoni, Guillermo Bond, Santiago Podestá, Fermín Urrutía, Máximo Fischer, Alfredo G. Galmarini, Leónidas A. Barrancos y Carlos A. Volpi.

El primer catálogo que la Biblioteca imprime fue el del año 1926, debido al ponderable esfuerzo del ingeniero Guillermo Bond, formulado de acuerdo al sistema de Clasificación Decimal de Dewey.

Diferentes propiedades donde estuvo la Biblioteca del CNI

Desde que nace el Centro Nacional de Ingenieros, la Biblioteca ha estado acopiando información en las distintas sedes que formaron parte de la organización, según consta en las actas de la Comisión Directiva, transcriptas bajo la presencia de 9 ingenieros, el 29 de marzo de 1895, la entidad se reunió por primera vez en un local provisorio situado en la calle Victoria 557 (hoy Hipólito Yrigoyen), al mes siguiente, tal como figura en el acta del 5 de abril de 1895, el CNI se traslada eventualmente sobre la Avenida Belgrano 2527, posteriormente, según se registra en la publicación de la revista La Ingeniería [diciembre 1897], en diciembre de 1897 el CNI se encontraba en la calle Bolívar 240. Luego, en febrero de 1899 el CNI se trasladó a Avenida de Mayo 733 (construcción conocida como “Altos”) [La Ingeniería, febrero 1899]. En abril de 1910 el CNI inaugura un local en la calle Florida 248 [La Ingeniería, abril 1910]. Luego, en 1922, se mudan a un local en la calle Piedras 394 [La ingeniería, p. 569-571, cuya nota incluye plano]. En 1926, en un informe de la Comisión titulado “Edificio propio” [La Ingeniería, julio 1926], se plantea la necesidad de contar con un espacio en Capital Federal aconsejando “emplazar el local social dentro del radio comprendido entre las calles Victoria a Corrientes y Cerrito a San Martín”. En 1928 se trasladan a un local tipo Finca en la calle Rivadavia 939-49 [La Ingeniería, octubre 1928], para finalmente mudarse a la propiedad que actualmente ocupa, Cerrito 1250, adquirida por el CNI el 2 de junio de 1931. 

Porqué la Biblioteca se llama “Ingeniero Luis A. Huergo”

El actual nombre de la Biblioteca, Ingeniero Luis A. Huergo, fue decidido el 27 de octubre de 1942, con motivo de la inauguración, en el denominado Centro Argentino de Ingenieros, de la nueva Sala de Lectura, la Sala de Revistas y una Sala como sector de Referencia, para el Director de la Biblioteca, que en aquel año fue el Ing. Carlos Posadas [La Ingeniería, octubre 1942].

La biblioteca lleva el nombre de Luis Augusto Huergo (1/11/1837 – 4/11/1913), en homenaje al primer ingeniero civil argentino recibido en el país, luego de egresar en el año 1870 con una tesis sobre Vías de comunicación, en la Universidad de Buenos Aires, aportando conocimientos que facilitaron la navegación interior en la Argentina.

Desde su fundación, la Biblioteca fue conocida como “Biblioteca del Centro Nacional de Ingenieros”. En el año 1935, cuando por decreto se estableció que sólo las instituciones gubernamentales podían utilizar la palabra “Nacional” en sus nombres [La Ingeniería, octubre 1935], el Centro Nacional de Ingenieros fue renombrado a Centro Argentino de Ingenieros, por lo tanto se modificó el nombre como “Biblioteca del Centro Argentino de Ingenieros”. 

Misión y objetivos de la Biblioteca

Desde que se constituye la Biblioteca, el Centro Argentino de Ingenieros encontró un espacio donde resguardar su memoria documental, producción intelectual y acopio de información relacionada con los múltiples campos de conocimiento de la ingeniería. 

La misión de la Biblioteca se encuentra supeditada a la misión del Centro Argentino de Ingenieros, Asociación Civil sin fines de lucro que reúne a estudiantes, profesionales, empresas, entidades y organizaciones interesadas en resaltar la importancia estratégica de la ingeniería en la sociedad. Pone de manifiesto la necesaria colaboración y aporte de la ingeniería para la planificación y ejecución de acciones que impulsen el desarrollo sustentable del país, a fin que la sociedad aprecie su accionar en todos los elementos de la vida diaria.

Los objetivos son los siguientes:

-Contribuir a elevar el prestigio y agregado de valor de la ingeniería argentina.

-Ser un marco de referencia para las autoridades, universidades, y organismos interesados en el conocimiento de las ingenierías.

-Fomentar la vinculación científica, tecnológica, cultural, y profesional entre los miembros del CAI y con entidades similares de Argentina, otros países y organismos internacionales.

-Fortalecer la formación de los profesionales de la ingeniería e impulsar toda actividad tendiente a apoyar a los jóvenes en la búsqueda de su vocación.

-Promover el acceso y la participación de la mujer en la ingeniería y carreras afines.

-Conformar equipos técnicos de excelencia.

Algunas noticias de la Biblioteca

Siempre considerando los registros hemerográficos, en septiembre de 1897 la revista La Ingeniería da cuenta de un regalo de libros a la Biblioteca del Centro Nacional de Ingenieros, se trata de la primera donación de material bibliográfico que reciben, en este caso de parte de la Librería Científica del señor Agustín Etchepareborda, sito en la calle Tacuarí 359 [La Ingeniería, septiembre de 1897].

En abril de 1911 se designó al ingeniero Luis A. Huergo presidente honorario del CNI [La Ingeniería, 1911], el único en la historia que ocupó ese cargo, en ese mismo mes Luis A. Huergo dona a la biblioteca 400 volúmenes con los que se formaron una biblioteca especial encabezada con su nombre.

En 1922 el responsable de la Biblioteca Luis A. Huergo, Ing. Guillermo Bond, contando con el apoyo de los ingenieros Juan Carlos Bunge (director de la revista La Ingeniería) y Máximo Fischer (anterior bibliotecario) decide establecer un criterio de clasificación para ordenamiento de los materiales documentales, tomando por referencia la Clasificación Decimal de Melvil Dewey, de este modo el sistema de ficheros incorpora una herramienta bibliográfica que ayudó a despejar dudas en cuanto a la exacta posición de los libros en el estante, tal como lo reconociera el ingeniero Bond en la nota editorial publicada en la revista del CNI.  [La Ingeniería, 1922].

En 1926 el CNI publica un catálogo sistemático de la Biblioteca, de acuerdo con la Clasificación Decimal de Melvill Dewey, en un intento por continuar estandarizando los criterios de la carga catalográfica.

El 18 de noviembre de 1926, se registró en la memoria anual de la Comisión Directiva la necesidad de crear dos nuevas comisiones de asuntos internos: la de Biblioteca y la de Ajedrez, instalando la importancia que el espacio estaba adquiriendo a medida que crecía su colección,  y por otra parte la afición que el reconocido juego-ciencia generaba entre los ingenieros.

En marzo de 1936 la Biblioteca decide limitar a 3 ejemplares el préstamo bibliográfico entre los socios [CNI, 1937].

A mediados de 1936, la Biblioteca del Centro Argentino de Ingenieros, por intermedio del bibliotecario Carlos A. Cascardi, implementa un fichero bibliográfico, permitiendo clasificar publicaciones con fichas [La Ingeniería, mayo 1937]. Según figura en la Revista La Ingeniería, para 1937 los socios del CAI accedían a los datos de las publicaciones al momento de ser incorporadas en la Biblioteca, cuyos artículos, de carácter técnico, eran clasificados por título.

En 1943, motivado por el aumento creciente del acervo bibliográfico, se implementa un plan de reorganización para la correcta catalogación del material disponible, otorgando prioridad al desarrollo de un sistema de clasificación y acceso a los documentos.

El peor suceso que se registró en la Biblioteca Luis A. Huergo fue el incendio intencional ocurrido en la madrugada del 10 de julio de 1976 [La Nación, 1976], cuando las instalaciones del primer piso del CAI fueron destruidas por una bomba sin que se registraran víctimas fatales. Según detallan las crónicas periodísticas, el fuego duró más de 4 horas y destruyó un aproximado de 16 mil volúmenes y colecciones de revistas especializadas. Según lo expresó Alberto Costantini, presidente del CAI por entonces, las pérdidas alcanzaron los miles de millones de pesos de la época.

En el año 1979 la Biblioteca es transformada en Centro de Información Documentaria, a través de un convenio con el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), contando con apoyo por parte de Techint para completar el equipamiento y remodelación de las viejas instalaciones.

En 1985 se realizan refacciones en la sala de lectura y hemeroteca, incorporando servicios de reprografía,  microfilmación y recopilación clasificada de recortes de artículos periodísticos sobre temas científicos y técnicos publicados por diversos diarios que por entonces se recibían en la biblioteca. En dicho lapso el Centro de Documentación es conectado con los servicios de computación del Centro de Documentación del INTI. En ese mismo año se inaugura el Instituto de Formación Cultural, el espacio de la Biblioteca es utilizado para dictado de cursos de actualización y especialización técnico-científica como así también de disciplinas relacionadas con la cultura [CAI Informa, 1985]. 

En 1987 finalizaron las obras de remodelación de la Biblioteca, incluyendo un entrepiso y equipamiento, en el mismo período se crea una sala de conferencias en planta baja con capacidad para 200 personas, y el salón comedor. 

En 1995 el CAI, a través de la Comisión de Biblioteca, empezó a trabajar para que la Biblioteca Huergo se pueda conectar a diferentes redes informáticas [Políticas de la Ingeniería, 1995], con acceso a bases de datos e Internet. Se trató de un objetivo vinculado con el cambio que empezaba a experimentar la información científica y tecnológica en contextos digitales, virtuales y electrónicos, complementando la información existente en los libros y revistas.

En el 2010, el Centro Argentino de Ingenieros y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) firmaron un Convenio para implementar un Sistema de gestión en la biblioteca Luis A. Huergo, incorporando herramientas para informatizar y digitalizar materiales originales del fondo documental [Ing. La Ingeniería, enero 2010].

Entre el 2010 y el 2011 la Biblioteca Ing. Luis A. Huergo lleva adelante un convenio con el Laboratorio de Conservación Nicolás Yapuguay del Fondo Antigüo de la Compañía de Jesús en la Argentina, para realizar un plan integral de diagnóstico, limpieza y conservación del Fondo Bibliográfico, compuesto en aquel momento por unos 15.000 volúmenes [Ing. La Ingeniería, mayo 2011].

Los trabajos consistieron en la revisión e identificación de los volúmenes en mal estado de conservación, limpieza manual con pinceleta de cada volumen como así también de los estantes y mobiliario [El blog del Fondo y su laboratorio, 2010].

En el 2014 se iniciaron tareas de reordenamiento del material bibliográfico, separando materiales que no tenían relación con la ingeniería y que ocupaban mucho espacio en la biblioteca. Esos libros y revistas, junto a ejemplares repetidos, fueron ofrecidos como donación a universidades y bibliotecas.

En junio del 2018 se llevó a cabo en la Biblioteca Luis A. Huergo un encuentro de intercambio de experiencias y buenas prácticas en Bibliotecas de Ingeniería, Tecnología y Ciencias Afines, en donde acudieron bibliotecarios de universidades, institutos y organismos públicos, para analizar metodologías de trabajo en relación a procesos técnicos, sistemas de gestión bibliotecaria y normativas nacionales e internacionales [CAI, 2018].

Es importante resaltar el vínculo que históricamente unió a la Biblioteca con la revista La Ingeniería, desde donde se difundían las novedades bibliográficas que ingresaban en los catálogos, a la par que alertaba a los usuarios sobre las donaciones recibidas, las asambleas y reuniones de Comisión Directiva, y las reseñas de documentos considerados valiosos por los responsables de biblioteca. En los números de esta emblemática publicación quedan registros de los libros y revistas ingresados, las notas bibliográficas con datos de edición y signatura topográfica para que el socio solicite el libro directamente en el sector de referencia, la difusión de catálogos internacionales que llegaban por suscripción, así como las obras en francés, inglés, italiano y alemán, que llegaban por donación de diferentes organismos, empresas o particulares, temas cotidianos que reflejan de algún modo los andares de esta profesión.

Según figura en el número La Ingeniería, mayo del 2009, Jorge Luis Borges fue uno de los visitantes ilustres de la Biblioteca Luis A. Huergo.

Acervo bibliográfico de la Biblioteca

Actualmente la Biblioteca Luis A. Huergo, perteneciente al Centro Argentino de Ingenieros, se encuentra constituida por un acervo bibliográfico que busca preservar el patrimonio de las producciones relativas a la historia y los avances de la ingeniería argentina.

Cuenta con un archivo de gran valor cuyos materiales abarcan las distintas ramas de la ingeniería. Su función es proporcionar acceso a información calificada, contribuir a la actualización permanente y a la especialización de los alumnos, docentes, profesionales, investigadores y demás interesados en la profesión.

Su fondo bibliográfico incluye los siguientes materiales

  • Libros
  • Catálogos
  • Publicaciones periódicas (más de 300 publicaciones, de las cuales actualmente aproximadamente 75 son recibidas por suscripción).
  • Diarios
  • Boletines
  • Anuarios
  • Folletos
  • Mapas
  • Fotografías (aproximadamente 500, la mayoría de enorme valor histórico)
  • Audiocasetes
  • Videocasetes
  • Discos de vinilo
  • Materiales digitales (CD/DVD’s)
  • Recursos electrónicos.

Una de las mayores fortalezas de la biblioteca son los documentos institucionales, cuyos datos se generan dentro del CAI, se trata de materiales específicos elaborados en los diferentes proyectos institucionales:

  • Disertaciones realizadas en el CAI
  • Trabajos universitarios presentados en los concursos Pre-Ingeniería
  • Documentos, fotografías y audios registrados en los eventos anuales “Semana de la Ingeniería”
  • Grabaciones en distintos soportes sobre jornadas, proyectos de ingeniería, conversatorios, presentaciones de libros, conferencias, exposiciones, seminarios e informes de gestión, entre los cuales se destacan unos registros en discos de vinilo sobre problemas de vivienda y economía en Argentina entre los años 1956 y 1958.

Para acceder a los materiales se requiere la presentación de Documento de Identidad o el carnet de socio.

Investigación: Daniel Canosa, bibliotecario del Centro Argentino de Ingenieros.

Bibliografía consultada

Biblioteca “Ingeniero Luis A. Huergo” del Centro Argentino de Ingenieros: crónica de su inauguración (octubre 1942). Revista La Ingeniería. no. 816, p. 781 [incluye fotografías de la Biblioteca].

Biblioteca y Centro de Información Documentaria Ing. Luis A. Huergo (septiembre 1987). Revista La Ingeniería. no. 373, p. 42-43.

Biblioteca y Centro de Información Documentaria Ing. Luis A. Huergo (1995). Políticas de la Ingeniería. no. 1044, p. 22-23.

Cascardi, Carlos A. (mayo 1937). Fichero Bibliográfico de la Biblioteca del Centro Argentino de Ingenieros. Revista La Ingeniería. No. 751, p. 345.

Catálogo de la Biblioteca (1935). Buenos Aires: Centro Nacional de Ingenieros.

Catálogo Sistemático de la Biblioteca: de acuerdo con la “Decimal Classification and Relative Index de Melvill Dewey (1926). Buenos Aires: Centro Nacional de Ingenieros.

Centro Nacional de Ingenieros (febrero 1899). Revista La Ingeniería. no.19. p. 307.

Centro Nacional de Ingenieros (marzo 1895). Acta Fundación.

Defelippe, Bruno A. (s/f). Nuestra Biblioteca. Buenos Aires: Centro Argentino de Ingenieros.

Designación del Ingeniero Luis A. Huergo: presidente honorario del Centro (mayo 1911). Revista La Ingeniería. no. 313, p. 118.

Edificio propio (octubre 1928). Revista La Ingeniería. no. 648, p.475 [incluye fotografía del edificio].

Edificio propio: informe de la comisión (julio 1926). Revista La Ingeniería. no. 921, p. 348.

El Centro Nacional de Ingenieros (origen del Centro Argentino de Ingenieros) (8/3/1895) En: El arcón de la Historia Argentina. Cronología histórica Argentina (1492-1930) Disponible en: http://elarcondelahistoria.com/el-centro-nacional-de-ingenieros-origen-del-centro-argentino-de-ingenieros-831895/ [Consulta julio 2019].

Encuentro de bibliotecas en el CAI (julio 2018). Centro Argentino de Ingenieros. Disponible en: http://cai.org.ar/encuentro-bibliotecas/ [Consulta julio 2019].

Inauguración del nuevo local. Centro Nacional de Ingenieros (abril 1910). Revista La Ingeniería. no. 287, p. 103.

Informatizar, digitalizar, conservar y restaurar: novedades de la Biblioteca “Ing. Luis A. Huergo” (enero 2010). Ing. La Ingeniería. no. 1102, p. 54.

Informe sobre los trabajos realizados por el “Fondo Antigüo de los Jesuitas”: laboratorio de conservación “Nicolás Yapuguay” (2011). Ing. La Ingeniería. no. 1104, p. 54-55.

La clasificación decimal / Ing. Guillermo Bond. Revista La Ingeniería. Año XXVI, 1922.

La Ingeniería. Órgano Oficial del Centro Argentino de Ingenieros (octubre 1935). Revista La Ingeniería. no. 732, p. 641.

La Nación (julio 1976). Atentado en el Centro de Ingenieros. Diario La Nación, 10 de julio de 1976.

Los progresos del CNI: nuestro local social (noviembre 1922). Revista La Ingeniería. no. 577, p. 569-571 [incluye plano].

90º Aniversario del Centro Argentino de Ingenieros (abril 1985). CAI Informa. no. 362, p. 14-15.

Por amor a los libros (mayo 2009). Ing. La Ingeniería. no. 1100, p.50-51.

Programa del concurso para 1898 (diciembre 1897). Revista La Ingeniería. no. 5, p.66.

Regalo de libros (1897). Revista La Ingeniería. no. 2, p. 31.

Suplemento al Catálogo de la Biblioteca (1937). Centro Argentino de Ingenieros. Buenos Aires: Talleres Gráficos de Editorial Golova.

Trabajos de conservación preventiva en la Biblioteca Ing. Luis A. Huergo del Centro Argentino de Ingenieros (2010). El blog del Fondo y su laboratorio. Disponible en: http://laboratoriodelfondoantiguo.blogspot.com/2010/06/trabajos-de-conservacion-preventiva-en.html [Consulta mayo 2019]

Un servicio invaluable: Biblioteca “Ing. Luis A. Huergo” del CAI (2008). Ing. La Ingeniería. no. 1099, p.50-51.