Jornada sobre Inundaciones en el CAI

 

El Centro Argentino de Ingenieros fue escenario del evento organizado por la Comisión de Recursos Hídricos, Saneamiento y Vías Navegables.

 

Las inclemencias climáticas no hacen más que justificar la realización, en el Centro Argentino de Ingenieros, de la Jornada sobre inundaciones. Organizada por la Comisión de Recursos Hídricos, Saneamiento y Vías Navegables, del Departamento Técnico del CAI, se desarrolló mientras en Buenos Aires llovía y sus calles se anegaban. Justamente, en la conferencia se presentó un documento que habla sobre que las “experiencias acaecidas en los últimos años muestran una dramática evolución de las inundaciones como producto de la intensificación de las tormentas extremas, sumada a la creciente presión del desarrollo urbano”. Tras la presentación del Ingeniero Juan Carlos Giménez (presidente de la Comisión de Recursos Hídricos, Saneamiento y Vías Navegables del Departamento Técnico del CAI), los oradores fueron los Ingenieros Pablo Romanazzi, Rodolfo Aradas y Adolfo Guitelman. Mientras que la lectura final estuvo a cargo del Ingeniero Félix Yacaruzzo. Luego de sus disertaciones, en el Salón Polledo del CAI, se realizó una mesa de debate, con la participación especial del Ingeniero Juan Carlos Bertoni.

En primera instancia, el Ingeniero Romanazzi, director de hidráulica en la Universidad de La Plata, estableció las inundaciones en esa ciudad como caso paradigmático, dejando en claro que en la Argentina el caudal de lluvias ha sufrido un incremento permanente desde 1970, por lo que planteó que “se debe trabajar específicamente sobre las cuencas hídricas”. En ese sentido citó el caso de la Cuenca del Arroyo El Gato, en La Plata, donde el caudal de lluvias se incrementó en un 43% desde 1973. Por caso, citó ejemplos de las tormentas más grandes de los últimos tiempos: en 2002 cayó 24% más que la máxima probable; el 28/2/2008 cayeron 240 milímetros en una hora veinte: 48% más que el promedio; y en la tormenta del 2/4/2013 cayeron 392 milímetros en tres horas: 75% más. Por eso, la conclusión del Ingeniero es que “estamos llamados a pensar estrategias porque la intensidad se incrementó. Esto sucede, está a la vista y debemos analizar qué medidas podemos tomar para controlar la situación”. El planteo de Romanazzi tiene que ver con realizar un inventario físico de infraestructura hidráulica, también llevar a cabo relevamientos superficiales urbanos y rurales, analizar la geometría del escurrimiento y la simulación matemática, programar un sistema de monitoreo y de alerta temprana por índices de severidad, como también se necesaria la descentralización del comité de cuencas”.

Por su parte, Aradas (Ingeniero Civil Hidráulico FIUVA, Doctor en hidráulica en la Universidad de Nottingham) puntualizo los ejes del manifiesto: ejes de gestión para afrontar el flagelo de las inundaciones, planes directores, medidas estructurales y no estructurales, resiliencia, comunicación, tecnología de la información y cambio de paradigma. Afirmó que ante la “intensificación de eventos extremos y el aumento de la vulnerabilidad de las ciudades se percibe una necesidad de mayores estándares de protección. Lo que debemos tener en claro es el límite de factibilidad técnica de obras y las tipologías de las inundaciones: pueden ser externas (aluvionales, principalmente en zona de montañas), locales o por niveles freóticos”. En su presentación, Aradas también habló de la necesidad de una gestión integral de cuencas, del valor de darle un marco institucional a los planes directores dado que la división de jurisdicciones y las cuencas no coinciden en la actualidad; diferenció las medidas estructurales (el almacenamiento se utiliza para lluvias intensas y la conducción para lluvias duraderas) de las no estructurales (zonificación de uso del suelo, mapa de riesgo, normativa de control en zona de riesgo, red hidrometeorológica, plan de emergencia) y dejó un mensaje tendiente a “mejorar la comunicación de riesgo, saber cuánto evito y cuánto tolero en casos de tormentas extremas; y siempre estar preparados para enfrentar y recuperase de eventos. Como dicen en Inglaterra: debemos aprender a convivir con los ríos”.

Prosiguiendo con la presentación, Adolfo Guitelman, Ingeniero Civil Hidraúlico (ITBA), reconoció que “ésta es una propuesta para enfrentar esta problemática, que es una variable económica”, explicando mediante gráficos que entre 1980 y 2011 las sequías mantienen un desarrollo estable mientras que las inundaciones se incrementaron exponencialmente, al punto de que la Argentina figura entre los 14 países más vulnerables a las inundaciones a nivel mundial. La conclusión, en este caso, es que se debería “destinar entre 1 y 1.50 del PBI nacional para atender los casos de inundaciones”, citando como ejemplos de superación en cuanto a la relación con el agua, tales los casos de las ciudades de Pompeya, Machu Picchu y las civilizaciones mexicanas. En cuanto a las propuestas más a mano, Guitelman habló de la multiplicación de espacios verdes, la implementación de pavimentos permeables y hasta de terrazas verdes (ya utilizadas en otras partes del mundo) y reservorios bajo estacionamientos, que ya se ven en la Argentina, construidos en el país en impresoras 3D.

Finalizada la exposición, el Ingeniero Yacaruzzo leyó la declaración del CAI sobre “Inundaciones en centros urbanos”, dando paso luego a una concurrida mesa debate, realizada en el Salón Polledo del CAI, con la presencia del Ingeniero Juan Carlos Bertoni, quien “felicitó al Centro Argentino de Ingenieros por esta jornada, que es extremadamente interesante. He visto tres presentaciones excelentes, que muestran un enfoque diferente de la Ingeniería. Las inundaciones tienen problemática transversal, que abarca a diversas disciplinas, con problemas técnicos, habitacionales y sociales”. La diversidad de voces enriqueció el debate, que giró en torno de la realidad que vive la Argentina en todas sus provincias y en el rumbo que se puede llegar a tomar a través de la presentación realizada por el Centro Argentino de Ingenieros.

Acceder a la declaración del CAI sobre Inundaciones en centros urbanos.