CAI – Socio Honorario: Arquitecto Rafael Viñoly

CAI – Socio Honorario: Arquitecto Rafael Viñoly

El viernes 21 de mayo, se designó, en una charla a través de la plataforma Zoom al Arquitecto, Rafael Viñoly, como socio honorario del CAI, por la Comisión Directiva de la institución.

En la charla que mantuvo con el Presidente del CAI, Pablo Bereciartúa, el arquitecto consideró a la profesión de Ingeniería como una marca de excelencia intelectual “siempre sostuve que la enorme virtud de la Ingeniería, a diferencia de lo que sucede con la Arquitectura, es que uno puede equivocarse pero uno no puede mentir, es un parámetro que como docente se trata de emular”.

Viñoly consideró que a nivel social hay sectores en los que interviene la arquitectura que son de una importancia fundamental para la sociedad y para la humanidad en general “siempre he admirado la forma en que un ingeniero mira un problema” afirmó. Consideró que en la arquitectura es completamente diverso el problema cuando uno tiene que manejar condiciones incontestables, como por ejemplo la gravedad.

El Presidente del CAI le preguntó a Viñoly si, considerando el momento de cambio que estamos viviendo, percibe que vamos hacia un nuevo Renacimiento, y si piensa que eso es lo que debería suceder.

“Yo creo que no estamos yendo hacia ese lugar- reflexionó Viñoly-, por eso es que estamos en una situación crítica y que la única forma de ir hacia eso es reformular la educación, nosotros como profesionales tenemos una acción limitada con respecto al estado, de lo que es el mercado, quien es el cliente, y el cliente siempre fue un agente externo en nuestro oficio, cliente público o privado, la voluntad del arquitecto no es artística”, y resaltó que “el foco general de esta mirada es la educación, en estos 45 años que estoy viviendo afuera, he registrado esta desviación, cómo y cuándo estas cosas cambiaron”.

Para Viñoly, el mercado ha entendido que los arquitectos tienen que enfrentar la problemática de la masificación de la oferta, de percibir los rangos de calidad de cada profesional, y afirmó “la clientela sabe que no sabemos, y los que sabemos tenemos que competir con personas que no saben nada, como el conocimiento es un valor y ese valor se puede transmitir, es también evidente lo que pasa cuando alguien no sabe, tanto aquí como en la ingeniería existe la banalización del conocimiento, cuando se elige a un profesional por su rol social más que por su técnica, la sola idea contribuye a la sobrevaloración de la especialización, el problema es entonces la eficiencia”.

Luego, Bereciartúa comentó lo siguiente: “valoro la capacidad de preguntar, ya que históricamente la ingeniería ha sido orientada a formular respuestas, hacia donde vamos, hay que poner en la educación un lugar para formular las preguntas, ya que el mundo actual tiene cambios y los cambios generan preguntas”.

Siguiendo esta línea, el Presidente del CAI preguntó por los cambios en las ciudades, considerando la pandemia pero también los cambios tecnológicos, cómo ve el futuro de las ciudades.

Para el arquitecto, “en todo este contexto tiene mucho que ver la ingeniería, con una visión técnica que busca una solución que a veces no tiene nada que ver con el problema, ambos trabajos dependen de la inspiración, es una pregunta que ni siquiera el cliente puede responder. La ciudad es como la campiña, un campo de acción con una densidad y estructura determinada, esta manera de verlo es propio de una perspectiva técnica que es lo que está faltando a los arquitectos, y tal vez le sobre a los ingenieros. Cuando no se sabe cómo hacer una pregunta, en un problema determinado, el problema a tratar pasa a ser equivocado, no solo hay que entender cómo se hacen las cosas, sino esencialmente saber por qué se hacen. Los arquitectos tienen como una preferencia por las encomiendas, pero no se preguntan para qué sería importante realizar la obra, simplemente la desarrollan y ejecutan. Hay que poner el acento en cómo se enseña y qué se enseña, es preciso complementar el entendimiento interdisciplinario entre ingeniería y arquitectura”, explicó el flamante Socio Honorario del CAI

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